Se desangra Yemen

Hace tres meses visitaba Saná, la capital de Yemen. Tras cruzar la puerta de Bab Al Yaman me quedé maravillado con la ciudad histórica. Edificios centenarios de adobe decorados con preciosos mosaicos blancos, un mercado urbano de los que ya no quedan, huertos públicos y calles llenas de vida. Tenía la sensación de haber retrocedido varios siglos en el tiempo.

Yemen

Pero también sentí que la tensión política te ahogaba, que el miedo se empezaba a apoderar de la población y que la guerra civil se les venía encima. En aquel ambiente de preguerra varias personas me avisaron de que esto podía suceder, concretamente recuerdo dos testimonios:

Yasser (el sastre): “¿tú no sabes lo que está pasando ahora? Los problemas entre chiís y sunís son muy serios, hemos llegado a un punto de muy difícil solución. Ahora hay odio, ansias de poder y puntos de vista totalmente diferentes sobre cómo poner fin a esta situación”.

Ahmed (mi fixer): “deben producirse cambios importantes que satisfagan a las dos partes. Porque si el grupo suní o el chií imponen su posición, el conflicto armado no tardará en estallar, y una vez que empieza, nunca sabes cuándo ni cómo acabará. Mira a mi querida Somalia, día a día continúa desangrándose”.

Aquí puedes leer la crónica completa que escribí sobre lo que viví allí:

http://www.fronterad.com/?q=yemen-caminando-al-borde-precipicio

Tres meses después de mi visita, Yemen sufre una guerra civil alimentada por potencias extranjeras. Cada día lloramos nuevas víctimas que se suman a una lista que ya supera los 2.300 muertos. Constantemente pienso si Yasser seguirá con su sastrería abierta, a dónde habrá emigrado Ahmed o si alguna de esas bombas habrá alcanzado a Mohamed y sus hijos.

Yemen

Por si fuera poco, hace un par de días veíamos como la ‘falta de precisión’ del ejército de Arabia Saudí destruía varios edificios declarados Patrimonio de la Humanidad. Auténticas joyas irrecuperables. Recuerdo perfectamente pasear por estas calles, admirar sus fachadas y sentarme en estos jardines. Así eran y así los han dejado.

Esta foto la hice en marzo del 2015:

Sana

Esta la sacó el fotógrafo yemení Yahya Arhab/EPA el viernes 12 de junio:

Yahya Arhab/EPA

Y esta es otra imagen del mismo día de Mohammed Huwais/AFP/Getty Images:

Sana

Por la víctimas, por los desplazados, por el patrimonio histórico, por las millones de consecuencias que producen, una vez más maldigo a las guerras y los intereses que hay detrás.

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