Guía práctica de Santiago de Compostela

Cada cierto tiempo me suele escribir algún amigo diciéndome: “Lalo, tengo unos conocidos que van a pasar unos días a Santiago, ¿qué les recomiendas?”. Después de preparar diferentes correos y dar multitud de consejos, os presento una guía completa de qué visitar, dónde comer y qué hacer en Santiago de Compostela en uno o dos días.

Antes de nada, acuérdate de que en Santiago llueve casi siempre, pero si pasa, no te amargues, en esta tierra ‘la lluvia es arte’. Aclarado esto, abrígate bien y sal a caminar. Esta ciudad es estupenda. Es una urbe pequeña sin llegar a ser un pueblo, con peregrinos venidos de todo el mundo paseando por sus calles, llena de estudiantes universitarios en invierno y de turistas en verano. Además de un casco histórico impresionante, en Santiago se come y se bebe como en ningún sitio. Por si fuera poco, la agenda cultural es amplísima, siempre encontrarás un concierto, una obra de teatro o una exposición a la que merezca la pena asistir.

Toca caminar

Empecemos el día adentrándonos en las rúas (calles) del Franco, Nova y Vilar. Atrévete a perderte callejeando por esta villa medieval hasta llegar a su corazón, la plaza del Obradoiro. Aquí, la majestuosa catedral te esperará custodiada por el Ayuntamiento, el Hostal de los Reyes Católicos (antiguo hospital de peregrinos) y el rectorado de la universidad.

En el interior de la catedral maravíllate con el Pórtico de la Gloria (obra del Mestre Mateo), dale el tradicional abrazo al Apóstol Santiago, y presencia una misa con el vuelo del Botafumeiro. Antes de salir te aconsejo que realices la visita guiada a los tejados de esta basílica. Es necesario reservar y cuesta 12 euros, pero en mi opinión, merece la pena conocer una de las áreas más inaccesibles de este Patrimonio de la Humanidad.

A continuación, acércate al monasterio de San Martín Pinario, segundo inmueble histórico más grande de España; al Palacio de Fonseca, el edificio renacentista que albergó una de las primeras universidades del mundo; y a la Plaza de Abastos, un mercado del siglo XIX donde conocerás los productos más típicos de esta tierra y podrás tomar el pulso a la ciudad.

Atraviesa las plazas de la Quintana, Platerías y Toural para conocer todas las rúas que salen desde ellas. En tu paseo, seguro que te encuentras con la Facultad de Historia, un edificio espectacular con una biblioteca de película. Por si fuera poco, Santiago también tiene parques preciosos, como la Alameda, que además es el mejor mirador para contemplar la catedral; o Bonaval, un antiguo cementerio reconvertido por Álvaro Siza en un lugar muy especial.

Visita tejados catedral

Como verás, la zona vieja de Compostela es todo historia y cada rincón de estas calles también guarda una leyenda o curiosidad. Muchas las podrás conocer a través de los libros, pero otras tantas se conservan sólo entre sus gentes. En tu visita, trata de acercarte a conversar con algún compostelano y verás como te llevas un pedazo de esta ciudad.

Antes de que me olvide, en Santiago no todo es zona monumental. La otra mitad de la ciudad, la parte nueva, es la contrapartida que nos tocó a los compostelanos por tener uno de los cascos históricos más bonitos que existen. El ensanche de Santiago es algo más que feo, es horrible, pero bueno, también hay vida. Es el lugar donde hacer compras, comer bien y, cuando a altas horas de la noche todo esté cerrado, poder encontrar algún ´antro´ donde te sirvan la última copa.

Agenda cultural

Tanto las instituciones públicas como las pequeñas entidades privadas se preocupan de programar ciclos de cine, muestras de teatro, exposiciones de pintura y muchos conciertos. A continuación te resumo las principales opciones de ocio que hay en la ciudad para que consigas sacarle todo el partido a tu visita a Compostela.

Si te interesa el arte contemporáneo acércate al CGAC. Para conocer un poco más de la cultura gallega, el Museo do Pobo Galego tiene exposiciones permanentes muy interesantes, además de una escalera de caracol del siglo XVII que seguro que te sorprenderá.

Si viajas con niños, en la Cidade da Cultura organizan actividades infantiles, además de numerosos conciertos gratuitos durante los meses de verano. Las fundaciones Granell y Abanca realizan muestras de arte, y el Teatro Principal y el Salón Teatro albergan funciones escénicas. La Asociación Gentalha do Pichel también promueve varias actividades relacionadas con la cultura y el folclore gallego.

En la Sala Capitol se organizan conciertos increíbles durante todo el año. Aquí podrás escuchar música de todos los estilos, disfrutando de la excelente acústica que tiene el recinto y del buen ambiente que se respira. Los pubs Dado Dadá, Borriquita de Belén, Embora y Cachán suelen hacer pequeñas actuaciones musicales y son lugares agradables para tomarte algo y charlar.

A todo esto hay que sumar ciclos de cine, festivales y muestras que se organizan en diferentes espacios de la ciudad a lo largo del año. En esta web podrás encontrar la programación actualizada de la actividad cultural.

¿Qué comer?

La gastronomía gallega es conocida fuera de sus fronteras. Os dejo un pequeño resumen de los productos típicos de esta tierra, pero recordad que algunos de ellos solo se pueden comer en temporada y que el apartado gastronómico podría dar para escribir un libro.

Del campo: los grelos, los pimientos de padrón, las setas y el caldo gallego. Para los de carne: raxo, zorza, lacón y cualquier producto derivado del cerdo y la ternera gallega. Del mar la oferta es muy amplia: pulpo (pídelo estilo ‘á feira’), mariscos (centollos, berberechos, nécoras, vieiras, mejillones, percebes, camarones, etc.), y pescados (lubina, sargo, rodaballo, entre otros muchos).

Marisco gallego

Desde el horno: la empanada o el pan gallego suelen ser excelentes. De postre: filloas, orejas, bica, buñuelos y la tarta de Santiago (evitar las que suelen vender por la calle). Y no te olvides de probar los quesos, como son el de tetilla, fresco o curado.

En Galicia hay cinco denominaciones de origen de vino, siendo los blancos Ribeiro y Albariño, y el tinto Mencía, los más populares. En cuanto a licores, el de hierbas y la crema de orujo tienen su público, aunque el que verdaderamente tiene éxito tanto entre gallegos como entre los visitantes es el famoso licor café.

¿Dónde comer?

Después de esta breve, y seguro que insuficiente presentación de los productos más populares de esta tierra, os digo a donde os llevaría yo a degustar la cocina gallega. Prográmate bien o haz una vuelta de reconociendo para seleccionar donde pararás, porque no podrás con todos.

En las rúas da Raiña y Troia, o en los alrededores de la Plaza de Cervantes, encontrarás numerosos bares donde acuden los compostelanos a tomarse unos vinos y picar algo, como son el María Castaña, Xa Chegou y Bierzo Enxebre. Si buscas un sitio auténtico de comida casera, el Gato Negro es una muy buena opción (10-20 euros) y en el Entrerrúas o La Cepa (están pegados) puedes tomarte un menú del día a buen precio.

Si te apetece saborear platos tradicionales gallegos, vete a O Dezaseis (15-30 euros), donde también tienen menú vegetariano. Por otro lado, si te gusta la nueva cocina, en el Abastos 2.0 (20-30 euros) te sorprenderán con cada bocado, ofreciéndote producto fresco y trato excelente en un entorno muy cuidado. Para los paladares más exigentes y bolsillos más pudientes, A Barrola o El Pasaje (80-100 euros) no te defraudarán.

Para los que queréis tomar una mariscada y no gastaros demasiado dinero, os propongo algo diferente para la hora de la comida. Acércate a la Plaza de Abastos, compra el marisco que más te guste y, por 4 euros persona más la bebida, en el bar Churro Manía (dentro del propio mercado) te lo cocinarán.

Si estás por la zona nueva, pica algo en Artesana, Industrial o el Manso. Y si eres de los que le pierde la carne, en el Gonzaba podrás comerte el mejor chuletón de la ciudad.

Salir de copas

La noche de Santiago no es ni la mitad de lo que fue, pero siguen quedando bares donde ponen buena música y se respira un ambiente muy agradable. Para tomar la primera copa acercarte a los pubs Casa das Crechas, Malas Pécoras o Modus Vivendi. Si quieres escuchar buena música, El Atlántico o A Reixa. Para algo más movido, pásate por el Kunsthalle, Tarasca o Ultramarinos. Y para ir cerrando, acércate hasta el Ateneo o el Sonar.

Si pasadas las cinco de la madrugada quieres continuar, refúgiate en el Maycar, un sótano para rockeros; Blaster, para los que les guste la música más comercial; o Ruta, donde dependiendo de la planta, tendrás un ambiente indie o de música electrónica. Entiendo que al salir ya estará amaneciendo, así que si quieres reponer fuerzas acércate a los bares Galicia o Raíces antes de que la ciudad se despierte.

Atardecer Santiago

¿Dónde dormir?

Como oferta más económica puedes quedarte en alguno de los muchos hostales frecuentados por peregrinos como Roots&Boots Hostel, Pensión Forest (trato excelente y la mejor tortilla de patata de la ciudad) o el propio Hospedería San Martín Pinario, todos ellos con precios entre 10 y 30 euros.

El Bed&Breakfast Mafer o el Hostal México tienen habitaciones en la zona nueva de la ciudad por 30-40 euros. En pleno casco histórico, por 50-70 euros por noche puedes escoger entre el Hotel Airas Nunes y A Tafona do Peregrino; o por un poco más, 80-100 euros, el Hotel Altaïr y Hotel Carrís.

Si lo que quieres es relajarte en hoteles de un nivel superior, a 10 minutos andando de la catedral, te recomiendo el NH Obradoiro o el Hotel AC Palacio del Carmen (80-100 euros). A las afueras, a 4 km de la ciudad, está el Hotel Quinta da Auga (130 euros), uno de hospedajes con más encanto de la capital de Galicia. Y si estás buscando un edificio histórico con personalidad, el Parador dos Reis Católicos (175 euros) es la mejor elección.

 

Estas son mis recomendaciones para que si visitas Santiago disfrutes al máximo de mi ciudad. Espero que no te falte de nada, pero si es así, no dudes en preguntarle a cualquiera que pase por la calle, los compostelanos llevamos siglos acogiendo peregrinos y gentes de todo el mundo en nuestra ciudad, estoy seguro de que cualquiera te echará una mano.

Llueva mucho o poco, Santiago de Compostela ofrece siempre una cara diferente y especialmente atractiva: un casco histórico impresionante, una oferta gastronómica única y una amplia agenda cultural.

Anímate, te estamos esperando!

 

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