Yemen, caminando al borde del precipicio

Yemen, caminando al borde del precipicio

Con un reciente golpe de estado, enfrentamientos con decenas de víctimas mortales en el sur del país y la mayoría del personal diplomático evacuado, Yemen no se presentaba como el mejor destino. En el aeropuerto de Saná comprobé que los viajeros habían sido sustituidos por militares, lo que era un adelanto de lo que me iba a encontrar en aquella capital. A la salida de la terminal dos jóvenes soldados con una bola de qat en el carrillo derecho se acercaron a mí para saber a dónde iba. Les respondí que hacia el centro y les pregunté si era seguro. Uno de ellos, el que a duras penas hablaba algo de inglés, me dijo: “ahora sí, las cosas están cambiando, puedes estar tranquilo, los extranjeros siempre son bien recibidos”. Traté de obviar el reciente secuestro de una trabajadora francesa del Banco Mundial y sonreí. En la parte trasera de aquel destartalado taxi avanzaba hacia el centro de Saná con  una mezcla de acojone y emoción. Miedo, por la inseguridad derivada del caos reinante en el país durante los últimos meses. Emoción, por poder conocer de primera mano lo que de verdad estaba pasando en Yemen. Dejé mis cosas en el hotel y di una pequeña vuelta por el barrio de Al Wahdah. Quería un guía que me acompañara a lo largo de la jornada y que me hiciese de traductor cuando fuera necesario. Tras hablar con varias personas, conocí a Ahmed, un somalí que había emigrado hacía dos décadas a Yemen. Este cincuentón, conductor de autobús desempleado, con seis hijos y dos nietos, sería mi sombra en Saná. Nos montamos en...
Zanzíbar, viajando a través de los olores

Zanzíbar, viajando a través de los olores

Esta isla africana fue cárcel de esclavos, protagonista de novelas y uno de los puntos de intercambio comercial y cultural más importantes del Índico. En su intensa y agitada historia Zanzíbar siempre se distinguió por su olores, cada influencia que llegaba hasta aquí traía consigo una esencia nueva. Por su situación estratégica a orillas del Índico fue objeto de deseo de varios imperios a lo largo de la historia. Hasta que pasó a formar parte de Tanzania en 1964, Zanzíbar (o Unguja en suajili) estuvo colonizada por los persas, dominada por sultanes árabes, ocupada por portugueses y británicos, e incluso consiguió ser una nación independiente durante un corto espacio de tiempo. Zanzíbar jugó durante varios siglos un papel clave en el comercio mundial. Era el puente a través del cual se exportaba oro, marfil y esclavos del continente africano hacia Europa y el sur de Asia. A su vez, se importaban tejidos, cerámica y especias de Arabia y la India. Fue tal la relevancia que adquirió esta isla, que en 1840 el sultán de Omán trasladó su corte desde el golfo Pérsico hasta aquí. Todos estos imperios e intercambios comerciales trajeron hasta la isla riqueza, cultura, religión y un sinfín de fragancias. Los comerciantes del siglo XIX reconocían a varias millas de la costa que estaban llegando a Zanzíbar por el intenso y agradable aroma que llegaba de las plantaciones del interior. Aunque, no todo eran olores exóticos, Livingstone apodó al archipiélago ‘Stinkibar’ (lugar maloliente), por los fuertes hedores generados por el aumento de la población en núcleos sin el adecuado sistema de alcantarillado. STONE TOWN  La que fue...
Salvador de Bahía, donde nace el ritmo

Salvador de Bahía, donde nace el ritmo

La alegría, el color y sobre todo el ritmo inundan las calles de esta ciudad brasileira. Salvador es un lugar fascinante, donde el buen ambiente, la simpatía y la hospitalidad de sus gentes te invitan a soñar con quedarte una temporada por aquí. La mezcla de culturas europeas, indígenas y africanas, herencia de supasado esclavista, están hoy reflejadas en sus edificios, costumbres, gastronomía y bailes. Las famosas escuelas de ‘capoeira’, esa danza-lucha afrobrasileira que hoy se practica en todo el mundo; el ‘candomblé’, una religión que mezcla la fe cristiana con la veneración a los dioses africanos; o comidas como la ‘moqueca’ y el ‘acarajé’, son algunos de los ejemplos que te harán comprender porque es la ciudad más africana fuera de África. Salvador hay que pasearla disfrutando de sus gentes y su clima, tratando de contagiarse de su alegría y su colorido.Dirígete al centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y callejea por el barrio del Santo Antônio, la Praça da Sé y el Pelourinho. De las 365 iglesias que dicen que hay en Salvador, una por cada día del año, hay dos que no puedes dejar de visitar: São Francisco y Nosso Senhor do Bonfim. Si quieres es conocer un lugar auténtico, acércate al mercado de abastos de São Joaquim y verás cómo es la vida bahiana, donde todo transcurre entre simpatía, picaresca y sobre todo mucha calma. Las playas de la región de Bahía son espectaculares, y puedes optar por arenales urbanos como el Farol da Barra o Itapuã, o perderte por la magnífica Praia do Forte. La ciudad histórica, la cultura y las playas son...
¿Dónde está la mejor playa del mundo?

¿Dónde está la mejor playa del mundo?

  ¿Dónde está la mejor playa del mundo? En Australia, en Tailandia, en Brasil, en el Caribe… no! está mucho más cerca de lo que imaginas, o eso es lo que publicó el famoso diario británico ‘The Guardian’ en 2007, cuando nombró la playa de Rodas en las Islas Cíes (Galicia) el mejor arenal entre miles de todo el mundo. Desde ese momento son muchos los que se han acercado a comprobarlo, y aun así, este archipiélago sigue siendo un lugar mágico y desconocido para la mayoría de nosotros. Este mes de septiembre es una época ideal para escaparte y conocer el ‘Parque Nacional Marítimo Terrestre de las Islas Atlánticas’ y disfrutar de una experiencia única. Aquí podrás bañarte en aguas cristalinas, conocer fauna y flora única, hacer rutas de senderismo, bucear o contemplar amaneceres y anocheceres que no olvidarás jamás. A continuación te presento las claves para visitar estas islas y te desvelo alguno de los secretos que este archipiélago esconde. Las Islas Cíes están situadas en las Rías Baixas gallegas, se puede acceder a ellas en barco desde Vigo, Cangas y Baiona. Te aconsejo reservar con un par de días de antelación tu pasaje para poder escoger el horario, pero no te preocupes por las masificaciones, la normativa no permite superar el máximo de 2.200 visitantes diarios. A primera hora de la mañana, cuando el calor aún te respete, prepárate para realizar una preciosa ruta de senderismo hasta el Faro de Cíes. Según vayas ascendiendo te irás enamorando de estos paisajes. A mitad de camino párate en el observatorio de aves, un acantilado donde verás cómo cientos de gaviotas, cormoranes y...

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