Repudiados en vida, valiosos tesoros tras su muerte

Repudiados en vida, valiosos tesoros tras su muerte

Al igual que el marfil de un elefante, la piel de un leopardo o el caparazón de una tortuga, los órganos de las personas albinas en África son un preciado trofeo de caza. Estos negros de piel blanca viven aterrados por la idea de que cualquier día desalmados traficantes entren en sus casas para asesinarlos y vender sus cuerpos para realizar rituales de brujería. La historia es tan inhumana como común. Desequilibrados curanderos llegan a pagar 75.000 dólares por estos cadáveres. Utilizan sus órganos y extremidades para realizar ceremonias macabras que aseguran curarán dolencias y darán buena suerte a sus clientes. En aquellos países donde el sistema sanitario es extremadamente precario e inaccesible, gran parte de la población recurre a los hechizos y brebajes de estos brujos locales. El albinismo es una extraña condición genética caracterizada por la ausencia de pigmentación de la piel, los ojos y el pelo. Es hereditaria y aparece por la combinación de dos portadores del gen recesivo. Los albinos están capacitados para realizar cualquier actividad y desarrollar una vida normal, pero el continente africano puede llegar a ser un infierno para estos ángeles. Resultado de la miseria educativa y la incultura, gran parte de la población desconoce esta explicación y repudia a los albinos porque consideran que les traerán mala fortuna. Sus familias creen que son un castigo de Dios. Bautizados como hijos del diablo o ‘zeru-zeru’ (fantasmas), sus vecinos evitan por superstición todo contacto con ellos. La ignorancia hace que muchos padres abandonen a sus familias acusando a sus mujeres de infidelidad con un hombre blanco. Esa es la triste historia de Isaac...

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