Destinos que te demostrarán que te queda mucho mundo por conocer

Presentamos diez enclaves culturales y ruinas arqueológicas muy poco frecuentadas que te dejarán con la boca abierta. Seguramente no habrás escuchado hablar de ellos, pero son esenciales en la evolución de cada uno de sus respectivos países. Alguno de estos destinos no son para todos públicos, sino para auténticos viajeros con ganas de vivir extraordinarias aventuras. Eso sí, si das el paso, tendrás la sensación de retroceder en el tiempo y descubrirás las apasionantes historias que cada uno de estos lugares tiene detrás.

 

Sigiriya (Sri Lanka)

En el corazón de la isla de Sri Lanka, en medio de una frondosa jungla y numerosos lagos, se yergue una inmensa piedra que da la sensación que fue colocada estratégicamente. En la cima, a 200 m de altura, el rey Kasyapa ordenó construir en el siglo V un palacio que también le sirviera como fortaleza.La leyenda cuenta cómo Kasyapa asesinó a su padre y le arrebató el trono. Su hermano Mogallana, heredero legítimo, se refugió en la India, reclutó un gran ejército y regresó a Sri Lanka para hacerse con el poder. Aunque el emplazamiento de Sigiriya era perfecto para resistir, el monarca fue abandonado por sus tropas y acabó suicidándose. Hoy aún se mantienen las estructuras de aquel majestuoso palacio, sus jardines y dieciocho frescos de aquella época.

 

Sigiriya

 

Isla del Sol (Bolivia) 

A casi 4.000 m sobre el nivel del mar, en medio del lago Titicaca, está la Isla del Sol. El pasado de este enclave sagrado es un debate entre lo que es leyenda y lo que es historia, o quizás una no sea nada sin la otra. La mitología cuenta cómo el dios Inti (Sol) creó los primeros incas: Manco Cápac y Mama Ocllo. Estos salieron de la Roca Sagrada (en el norte de la isla) y comenzaron a buscar un lugar donde fundar su imperio, que luego sería la ciudad de Cuzco.

Visitando esta isla, solamente habitada por indígenas, descubrirás varias construcciones incas como el laberinto de piedra de Chincana, las ruinas del Palacio de Pilkokaina y las escalinatas de Yumani. Es un destino excepcional para relajarse, realizar rutas de senderismo y conocer la cultura quechua y aymara.

 

Isla del sol

 

Lalibela (Etiopía)

Las once iglesias excavadas sobre la roca de Lalibela son una verdadera maravilla arquitectónica. Su origen está rodeado de misterio, solo se sabe que fueron levantadas en el siglo XIII,durante el reinado de Gebra Maskal Lalibela, pero se desconocen las razones y los medios utilizados. La leyenda cuenta que los hombres trabajaban por el día y los ángeles de noche, puesto que es inexplicable que fueran terminadas en tan solo 23 años como algunos estudios defienden.

Con las primeras luces del día los peregrinos venidos de todos los rincones de Etiopía se cuelan por los túneles que conectan estas basílicas ortodoxas. Los fieles van vestidos con túnicas blancas (wagi), en una mano portan su libro sagrado y en la otra una vela. De pie en las inmediaciones o sentados frente a alguno de los frescos, comienzan con sus oraciones y cantos hasta entrar en una especie de trance que puede durar varias horas. Es algo asombroso.

 

Lalibela

 

Laas Geel (Somalia)

Para visitar los murales de Laas Geel (Somaliland, norte de Somalia) es necesario pedir un permiso en el Ministerio de Turismo de Hargeisa y contratar a un soldado para que te proteja de posibles asaltos y secuestros. Si logras obviar estos inconvenientes, conocerás unas de las pinturas prehistóricas más antiguas (5000 años a.c.) y mejor conservadas de África.

 

Laas Geel

 

En el centro de una árida e interminable llanura que se dirige a Berbera se levanta una pequeña colina. En las cuevas que hay en uno de sus laterales …..

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Artículo publicado en ‘Revista Traveler’ – 8/04/2016

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